Mayte Albores

Normalmente lo que escribo lo tengo en la cabeza, en los ojos, en la piel, en el cuerpo... no necesito pensar...

¡Lo que escribo soy yo hecho palabra!



El fuego se apaga con sed.
Al final todo será un mismo infierno que aprendemos a amar ¿será, eso, la felicidad?


Aprieto los labios
con la fuerza
de dejar
mi boca morada.

Los gemidos, internos,
se agolpan al deseo de salir
en un grito espantoso detenido
en nudo
de garganta.

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viernes, 6 de enero de 2012

Hasta el último día

Cerró las manos
como quien recluye una mariposa.

Suavemente ofreció su puño cerrado
como quien esconde un tesoro.

¿Qué ves?
Nada, contesté.

Mira otra vez
¿qué ves?

La edad, está escrita
en ese vacío que sostienes,
y de todos los cuentos de la vida
solo hay uno que es real:
-la felicidad-



MÁS PUTA QUE NUNCA:
UN ALMA SE VENDE
POR SENTIR UN ESCALOFRÍO
INDESCRIPTIBLE